jueves, 11 de mayo de 2017

LILIA, ALIAS MORTICIA, ALIAS LADY VAMPIRO PARTE 2



LILIA, ALIAS MORTICIA, ALIAS LADY VAMPIRO PARTE 2 ©



Por Esper, esper_cl@yahoo.es


Un chico vecino de Lily conoce su fuerza y otras capacidades. 


Este relato ocurre cuando Lily tenía 45 años, o sea dos años antes de lo que se relata en la parte 1. Su hija Natalia, que entonces tenía 18 años, estaba viviendo por seis meses en Estados Unidos en un intercambio para aprender inglés. Por ello, estaba viviendo sola en su casa en un condominio.  Su nombre es Lilia, y la conocen como Lily.


LILY EN SU VENCINDARIO


Algunas de sus vecinas tenían animadversión hacia Lily, porque era separada, se le veía sola, y sus maridos tendían a mirarla demasiado por ser tan atractiva. Si bien Lily era liberal, y tenía sus parejas, evitaba llevar amistades del sexo masculino a su casa. Por ser profesora tenía que cuidar su privacidad, especialmente porque había niños del condominio que estudiaban en el colegio en el que ella hacía clases


Un día domingo de diciembre en la mañana, Lily encuentra a una vecina del condominio, llamada Sonia. Esa vecina no era de las que sentía rechazo por Lily. Sonia también era separada y había tenido más de una pareja.  Era un poco mayor que Lily y vivía sola con su hijo menor Patricio, a quien conocen como Pato. Se saludan y comienzan a conversar. Ella le cuenta que estaba angustiada por su hijo Pato.


SONIA: En realidad estoy angustiada porque la novia de Pato terminó con él. Eso fue hace una semana. 

LILY: Bueno, esas cosas ocurren y son parte de la vida.

SONIA: Es cierto, pero su exnovia, Victoria, fue muy dura con él en la forma de terminar. Y anda medio destrozado. Y más que dura fue cruel, como que disfrutó terminar con él de la forma como lo hizo.

LILY: Ya voy viendo. ¿Qué edad tiene Pato?

SONIA: 19, pero como sabes a cualquier edad esas cosas duelen.

LILY: Estoy de a acuerdo. No es cosa de edad ni de ser hombre o mujer. A todos nos pueden doler esas cosas.

SONIA: Justamente.

SONIA: La chica le dijo que lo dejaba porque había iniciado una relación con otro chico, el que le gustaba más.

LILY: ¿El nuevo novio de ella es del condominio?

SONIA: No, menos mal que no lo es. Y Victoria se anda paseando con él tomados de la mano o abrazados, y para Pato es muy desagradable y duro verlos. 


Lily se dio cuenta que para el chico iba a ser difícil enfrentar lo vivido, por cuanto esa chica, Victoria, era del mismo condominio de ellos. Además, la chica se exhibía con su nuevo novio. Sin duda era capaz de besarse con él en el frente de la casa de Pato. 


LILY: A propósito. Me acuerdo que tu hijo me limpió la piscina hace un par de años. Creo que sería bueno que hiciera lo mismo.

SONIA: Buena idea. Y creo que hacer un trabajo como ese y ganar algún dinero le va a hacer bien.

LILY: Eso mismo pienso…


PATO ACUDE A LA CASA DE LILY


Ese mismo día en la tarde, Pato se encuentra con Lily y comenta la idea de limpiarle la piscina. Sabía que a Lily le gustaba que la trataran de tú y que la llamaran por el nombre. 


PATO: Hola Lily.  Mi mamá me dijo que necesitas que te limpie la piscina.

LILY: Así es. ¿Puedes hacerlo?

PATO: El último examen lo tengo el martes en la mañana en la universidad. Si quieres empiezo el mismo martes en la tarde.

LILY: Muy bien.  Ese día llego como a las 5, y te abro y comienzas a trabajar. 

PATO: Excelente, ya que a esa hora no hace tanto calor.


MARTES EN LA TARDE 


El Pato llegó a la casa de Lily con unos instrumentos para trabajar. Lo hizo duro hasta las 8 de la noche. Por la época que era en Santiago, diciembre, a esa hora estaba totalmente con luz de día. Lily vio el avance y lo invitó a servirse algo. 


Se sentaron con un jugo y un sándwich que ella preparó para Pato. Empezaron a conversar.


LILY: Está quedando bien la piscina. 

PATO: Gracias. Con una vez más que venga estará lista. Si quieres puedo venir mañana mismo.

LILY: Me parece bien.

PATO: Me ha hecho muy bien este trabajo. Me ayuda a superar un momento difícil por el que estoy pasando.  Entiendo que mi mamá te contó que Victoria terminó conmigo.

LILY (Con una actitud compresiva): ¿quieres hablar de eso, o prefieres no hacerlo?

PATO: Estoy muy confundido. Puedo entender que una novia termine con uno, incluso que me deje por otra persona. Lo que no logro entender y me duele es que haya sido tan dura para decirlo. Hasta se burló de mí. Y además se anda exhibiendo con su nuevo novio besándose en la plaza del condominio.

LILY: Ya voy viendo. En realidad, es bastante cruel.

PATO: ¿Por qué crees que lo hace?

LILY: mmmm. Es difícil responderte. Yo no soy así. Quizás de personalidad sádica, y disfruta hacer sufrir a alguien que fue cercano. Se siente más poderosa con eso. Esa podría ser una explicación.

PATO: Buen punto. Es difícil entender a otros cuando no actúan con uno mismo.

LILY: Así es. Ya veo que esto te está haciendo aprender de la vida. Y si me permites te doy un consejo.

PATO: Claro, gracias.

LILY: No es mucho lo que puedes hacer para que ella cambie su manera de ser, y no debería importarte mucho. El control lo tienes sobre lo que haces tú. Y tampoco puedes estar haciendo las cosas en función de ella. Haz distintas cosas, trabaja, diviértete, conoce chicas, etc.

PATO: Tienes razón.  Había pensado hablar con ella y pedirle que me deje en paz, que evite humillarme en público.

LILY: Si quieres mi opinión, es mejor que no lo hagas.  Le darás la razón y sentirá que está cumpliendo el objetivo de humillarte. 


Llegó la hora de que Pato se fuera. Lily le pagó y él le dio las gracias por darle el trabajo y por la conversación.  Al despedirse Lily le tomó la cabeza y le dio un beso apretado en el cachete. A él pareció gustarle porque sonrió.  


DÍA JUEVES, PATO SIGUE TRABAJANDO EN LA PISCINA DE LILY.


Él volvió el jueves, día en el que seguiría el trabajo. Se saludó con Lily con un beso y abrazo, los cuales fueron más bien iniciativa de ella. 


Parte del trabajo implicaba tener que vaciar la piscina, para luego llenarla. A algunas partes había que aplicarle un poco de pintura. Pato comenzó a trabajar. Cada cierto rato Lily iba a la piscina para ver que todo anduviera bien.  Cuando Pato llevaba una hora trabajando pisó mal una de las tablas que estaba en el fondo de la piscina, y se dobló un tobillo. Emitió un “ay”, y de inmediato Lily acudió a socorrerlo. 


LILY: ¿Qué te pasó?

PATO: Es que di un paso malo y me doblé el tobillo izquierdo, parece.

LILY: ¿Te duele?

PATO: Sí, más o menos. 


Él estaba en un lugar de la piscina de aproximadamente un metro cincuenta, y solo la cabeza le asomaba. 


LILY: Mejor no intentes caminar por ahora. Te voy a sacar de la piscina.   

PATO  (con asombro): ¿Cómo?

LILY: Dame tus manos. 


Pato sorprendido estira con sus brazos hacia arriba, dirigiéndole las manos a Lily. Se sintió aún más sorprendido cuando Lily lo tomó y lo levantó para dejarlo fuera de la piscina, a un costado. En un momento Pato estuvo totalmente suspendido en el aire, sujeto solo por las manos de ella. Se dio cuenta la fuerza que tenía.  Lily lo posó de pie al costado de la piscina y lo tomó por la cintura. Él caminó con dificultad. Ella lo acompañó hasta una silla en la terraza y lo examinó. Por su experiencia en deportes y entrenamientos, algo entendía del tema de lesiones.


LILY: Parece que tienes un leve esguince. No camines mucho, y si te sigue doliendo ve al médico.

Mientras ella lo examinaba él la miraba con incredulidad. Seguía asombrado de la fuerza que había mostrado al levantarlo con sus manos. Lily se percató que él la miraba con expresión de incredulidad.

LILY (mirándolo): ¿Qué ocurre?

PATO: Te voy a ser bien sincero.

LILY: Claro, dime.

PATO: Es que me dejó sorprendido la forma como me sacaste de la piscina. Al parecer eres muy fuerte.

LILY: Pues sí lo soy. Mira mis brazos y hombros. 


Se sacó una especie de blusa que llevaba con mangas y quedó son solo un polo con tiras, sin mangas y casi sin espalda. Pato puso cara de asombro al percibir su musculatura y lo grueso de   sus brazos. 


LILY: Ponte de pie. 


Pato obedeció, ella se agachó, lo cargó en sus brazos y caminó unos treinta segundos con el cargado. Él siguió asombrado. 


PATO: ¡Increíble!  ¿Tendrás más fuerza que yo?

LILY: Es posible. Si quieres hacemos vencidas. 


Lo hicieron, y pese a que Pato hizo todo el esfuerzo para doblarle el brazo a Lily, finalmente ella impuso su mayor fuerza, y él cedió doblando su brazo.Él descansó un rato y el dolor de tobillo disminuyó. Luego se fue caminando a su casa, mostrando una leve cojera. 


PATO Y LILY SE ENCUENTRAN EN LA CALLE. ÉL VUELVE A TRABAJAR EN LA PISCINA 


Al día siguiente, Lily venía llegando al condominio caminando después de ir a un supermercado cercano a comprar unas pocas cosas. Vio que en la vereda antes de llegar a su casa estaba un grupo de jóvenes conversando, entre los cuales estaba Pato y nada menos que Victoria, la exnovia. Los otros dos eran un chico y una chica del mismo condominio. Al ver a Lily la saludaron, y ella les correspondió con un “hola” para todos. A continuación le guiñó un ojo a Pato, como armando una complicidad. Se acercó a él, y le dijo “hola guapo” y le puso una mejilla, y luego la otra, para que él le dieran sendos besos. Victoria enmudeció por unos instantes y quedó mirando estupefacta. 


A los dos días Pato ya estaba mejorado de su pie. Tuvo una leve torcedura, la que sanó en forma espontánea. Se saludó con Lily de beso en la mejilla. Ella vio que estaba él más relajado, y se lo dijo. 


LILY: No solo te ves mejor del pie, sino que por tu cara te ves mejor de ánimo.

PATO: Claro jajajajajjajajaa. Es que lo que tú hiciste fue magistral.

LILY:  Me imagino que te refieres a que te saludé de beso y te dije “hola guapo”, cuando estabas con Victoria.

PATO: Claro que me refiero a eso. Jajajjajaa. No sabes el impacto que causaste.

LILY (sonriendo): Cuéntame más de eso.

PATO: Alcancé a estar unos segundos solo con ella, y me preguntó que porqué me habías saludado así. Le dije que porque suponía que me encontrabas guapo. Y de ahí me despedí de ella.

LILY: Buena respuesta le diste, te felicito.

PATO: Gracias. Y de ahí en adelante como que ha cambiado su actitud de burla y ya no se anda besando en la calle con su actual novio.

LILY: Lo que hice estuvo bien, entonces.

PATO: Muy bien estuvo. Y te cuento más. La mamá de Victoria siente celos de ti. Lo supe cuando iba a su casa. Una vez escuchó a su esposo, el papá de Victoria, decir que tú eras regia. Yo estaba ahí y no puso muy buena cara. Y Victoria me contó después que su mamá sentía esos celos. Entonces el impacto de tu saludo fue total.

LILY: jajaja. De haberlo sabido con mayor razón te habría saludado diciéndote guapo.

PATO: jajajajaa.  Como te digo, estuvo magistral.

LILY: En todo caso me halaga que a mis años puede causar esas emociones; por una parte, atracción en los hombres, y por otra, celos en las mujeres.

PATO: No te hagas la modesta. Eres atractiva para varios en el condominio, y lo sabes.

LILY: Bueno, así es. ¿Y tú, me encuentras atractiva?

PATO: Desde luego.

LILY: Gracias. ¿Me quieres dar un abrazo?


Él chico se sintió un tanto sorprendido ante esa petición, pero no se hizo repetir. Ambos se pusieron de pie y se dieron un abrazo. Él estaba con short y una polera pique. Lily estaba con una túnica de verano, que le permitía disimular su cuerpo. Usaba mucho ese tipo de ropa holgada para no mostrar su musculatura. Su pelo estaba suelto y levemente desordenado.


Se abrazaron. Pato sintió la musculatura de ella en la espalda y brazos.  Sintió que las pechugas de ella tocaban su pecho. Él era tan solo dos centímetros más bajo, por lo que en el abrazo estaban al mismo nivel. Todo le gustaba mucho. Ella lo tomó de la cabeza y lo apretó hacia su cara con lo que él le dio varios besos en el cachete en forma continuada. Ella lo besó en el cuello. Llegó el momento en el que se produjo la erección de Pato, la que ella sintió en su pubis. Pato se dio cuenta que ella lo había notado, pero nada hizo por ocultarlo, ya que estaba muy caliente.


LILY: Te has puesto caliente…

PATO: Pues sí.

LILY: ¿Te gusto?

PATO: Sí, y mucho.

LILY: Anda bésame. 


Pato lo hizo y juntaron sus lenguas en un beso prolongado.  Lily bajó su mano y le tomó el pene por sobre el pantalón. 


LILY: Mmmmmm, esto está re bueno. Vamos a la sala de estar y hacemos el amor.


Subieron al segundo piso. Lily sabía que en el dormitorio de su hija había unos condones. Los sacó y le puso uno en el pene a Pato.  Se desnudaron y él la penetró, él arriba y ella abajo. Ella acabó emitiendo gritos de orgasmo.  Los hombres con condones demoran en terminar, y eso ocurría con Pato.  Lily le retiró el condón, le tomó el pene aun totalmente erecto y se lo comenzó a lamer, tanto en el constado como en el glande. Con su mano le acariciaba los testículos. Pato empezó a gritar hasta que lanzó el chorro, el que Lily recibió en su mano y pecho desnudo. 


Le dijo a Pato que se fuera a lavar. Ya estaba casi oscuro, pues eran pasado las nueve de la noche. 


LILY: Ya vete a tu casa, tu mamá debe estar esperando.

PATO: Claro. 


DOS DIAS DESPUES, LILY Y LA MAMÁ DE PATO TOMAN UN CAFÉ


Era día sábado. Lily encuentra a Sonia, la mama de Pato. Ella era un par de años mayor que Lily.  El chico no estaba en el condominio, pues había ido a jugar fútbol. Se saludan. Sonia invita a Lily a tomar un café a su casa. Ella acepta.Una vez dentro de la casa de Sonia, se inicia la conversación. Tocan un par de temas sin importancia, y luego la dueña de casa entra al tema de fondo. 


SONIA (mirando fijamente a Lily): Estuviste íntimamente con Pato. 


Lily la queda mirando fijamente. No sabía si su vecina estaba preguntando o afirmando. Piensa unos instantes y opta por reconocerlo, ya que de todas maneras iban a hablar de eso. No era una adolescente como para decir niñerías como “¿De dónde sacas eso?” o “¿Quién te lo contó?”


LILY (mirando a los ojos a Sonia): Pues sí. Estuve íntimamente con Pato, no te lo voy a negar, ya que me lo preguntas en forma tan directa. 


La reacción de Sonia, fue permanecer seria. Dejó de mirarla y emitió un suspiro.


LILY: ¿Estás molesta?

SONIA:  No. No estoy molesta. 


La vecina le contó a Lily que Pato nada le había dicho. Sonia encontró semen en el short de Pato, lo que no era normal.  Además, había notado la expresión de agrado que mostraba Pato cuando se mencionaba el nombre de Lily. 


LILY: Eres una bruja, entonces. Te das cuenta de todo. Para tu tranquilidad usamos condón, y el semen que ves fue el que largó cuando le hice sexo oral.

SONIA:  Bueno, tú también eres una bruja. Sabes hacer las cosas.

LILY: Gracias.

SONIA: ¿Y te imaginas por qué no estoy molesta?

LILY: Déjame adivinar. También has estado con chicos de la edad de tu hijo…

SONIA: Sí.  Realmente eres tan bruja como yo. 


Ambas rieron de los últimos comentarios. A Lily no le sorprendió lo que la vecina le confesaba. Sonia era morena, de tipo corriente, corpulenta sin ser gorda, de un metro sesenta y cinco aproximadamente. Su pelo lo usaba largo con raya al medio, parecido al pelo de Lily. Se daba cuenta que Sonia era muy sensual y sexual, y sin ser bonita era capaz de atraer y enloquecer a los hombres.  


SONIA: Me separé hace diez años. Pato es el menor de mis hijos y tenía nueve años. Estando casada fui siempre fiel. Mi ex me dejó por otra. De ahí en adelante he tenido mis novios y aventuras. Me fui conociendo a mí misma sexualmente.  Me convertí en una puta. 


LILY: Eso sucede con alguna frecuencia. Tengo amigas que cuentan algo parecido a lo tuyo. Se separan y hacen cosas que no hicieron de jóvenes.

SONIA: Yo también creo que eso sucede con frecuencia. Somos unas santas, y cuando nos separamos nos lanzamos al mundo.  Eso sí, sigo siendo fiel. Cuando estoy con novio no me meto con nadie más.

LILY: Ya que no estamos confesando, ¿me cuentas algo de tus affaires con chicos? Yo tampoco soy una monja, pero es primera vez que estoy con alguien tan joven.

SONIA: La primera vez que lo hice fue con el hijo de una amiga. Un día lo llevé en auto desde su casa.  Tenía 18 años, y yo 45.  El trayecto era largo y conversamos muchas cosas. Hablamos de sus de parejas. Me contó que había tenido dos novias y pero que nunca había tenido relaciones sexuales. Yo sabía que le atraía, pues siempre me saludaba y despedía en forma muy efusiva, más de lo que correspondía, para ser una tía que era amiga de su mamá.  Mientras manejaba le tomé la mano como mostrándole simpatía. El auto en el que lo llevaba era automático, de modo que no tuve que soltarle la mano.

LILY: Se ve que es una buena historia...

SONIA: Cuando le tomé la mano sentí como la respiración se le alteraba. Me di cuenta que estaba muy excitado, y yo también lo estaba. Le dije entonces si quería iniciarse sexualmente conmigo. El de inmediato dijo que sí. De ahí nos fuimos a un motel y tuvimos sexo intenso.  A él le gustó y a mí también. Le fui enseñando como hacerlo.

LILY: ¿Y lo volviste a ver?

SONIA: Un par de veces más, pero no volvimos a tener sexo. La mamá de él no llegó a saber, ni fue tan bruja como nosotras, como para darse cuenta.


Lily sonríe ante el último que dijo su vecina.


SONIA: ¿Quieres que te cuente la segunda vez?

LILY: Sí, por favor. Esta conversación ha resultado muy entretenida.

SONIA: Fue en el año pasado.   También fue un hijo de una amiga. Este no era virgen, sino que tenía algo de experiencia. Tenía 21 años. Siempre me miraba con cara de caliente, como dándome a entender que me deseaba. Un día vino a esta misma casa para dejarme un encargo de su mamá. Lo hice pasar. Al entrar me abrazó y besó en la mejilla muy fuerte.  Le dije que así no se besaba a las tías.

LILY: jajajajajaja

SONIA: Él me dijo que lo perdonara pero que me encontraba muy atractiva y de verdad lo excitaba. Le dije que me besara en la boca si se atrevía. Desde luego que se atrevió. De ahí no supimos más de lo que éramos, e hicimos el amor ahí mismo. 


Ese “ahí mismo”, que Sonia señaló con el dedo índice, era una especie de diván que tenía en la pieza de servicio que daba a la cocina. 


SONIA:  Otra vez que se enteró que yo estaba sola porque Pato estaba de viaje, me llamó para diciendo que quería “llevarme un encargo” como la vez anterior. Yo entendí la indirecta y le dije que viniera. Repetimos la experiencia.

LILY: Encuentro genial lo que me cuentas. ¿Y la mamá del chico llegó a saber?

SONIA: Sí. Y me armó un escándalo. Además, dio por terminada nuestra amistad.

LILY: ¡Uy! ¿Y cómo llegaría a saberlo?

SONIA: El chico le contó a su papá lo que había tenido conmigo. Al parecer al papá le pareció bien, y le dio algunos consejos al chico. El problema es que no sabía que su mamá estaba cerca, y que escuchó la conversación.  Y ahí se armó el escándalo. Vino a encararme, y yo le reconocí que me había metido con su hijo.

LILY: ¿Y qué te dijo?

SONIA: Que le parecía el colmo, una inmoralidad, una indecencia. Y que no quería tener de amiga a una puta como yo.

LILY: ¿Y le contestaste algo?

SONIA: Le dije que recordara que soy separada y que tengo mis necesidades. Si no me entendía, lo sentía mucho.

LILY: Buena respuesta.

SONIA: Ni por asomo le pedí perdón. No pensé que hubiera hecho algo malo. Ni a ella, ni a mí, ni al chico.

LILY:  Te encuentro toda la razón.

SONIA: Entonces, amiga. No te reprocho lo que has hecho con mi hijo.  Y te digo más, te estoy muy agradecida, porque lo has ayudado a superar su pena de amor con Victoria.

LILY: De nada, amiga. Me ha gustado mucho esta conversación.

SONIA: Eso sí no quisiera que él se enganchara demasiado contigo.  No es la idea que haya sufrido por Victoria y que después lo haga por ti.

LILY: No te preocupes, de eso me voy a encargar yo. Te lo prometo. Yo no quisiera alargar el tema con Pato. Yo misma quiero estar con gente de mi edad, y quiero que Pato esté con chicas de su edad. Créeme que le he tomado cariño, y que le deseo lo mejor. Así que voy a tener una buena conversación con él.

SONIA (Sonríe): Gracias, es muy buena idea que hables tú misma con Pato. Yo no quisiera hablar de ese tema con él. 


HECHOS POSTERIORES 


Lily habló con Pato. Le dijo que lo que hicieron estuvo muy rico para los dos, que se dejaron llevar por sus instintos, pero que no podían seguir como en una relación. Pato lo aceptó. Al poco tiempo inició un romance con una chica de su edad. Lily tendría nuevos asuntos amorosos, pero eso se conoce en la parte 3 de esta zaga. 
































































No hay comentarios:

Publicar un comentario

ELISEO VA AL CUZCO Y MACHUPICHU ©

ELISEO VA AL CUZCO Y MACHUPICHU © Por esper_cl@yahoo.es Eliseo ha sido personaje en relatos de la serie de “Samanta y ...